Hoy los hongos están de moda. Aparecen en recetas, menús gourmet, series de cocina y hasta en documentales. Pero lo cierto es que han estado presentes en la historia de la humanidad desde hace siglos. En muchas culturas, los hongos no solo se valoran por su sabor o textura, sino por su rol simbólico, medicinal y espiritual.
Este blog es una invitación a mirar al hongo con nuevos ojos: no como una novedad, sino como un viejo conocido que regresa para quedarse en nuestras mesas.
En Asia: símbolo de longevidad y medicina natural
Desde hace más de 2.000 años, los hongos han sido protagonistas de la medicina tradicional china. Allí se considera que especies como el shiitake, el reishi o el maitake ayudan a fortalecer el sistema inmune, equilibrar el cuerpo y alargar la vida.
- En Japón, el shiitake se consume a diario y se considera un alimento de “bienestar”.
- En Corea, los caldos medicinales incluyen hongos como ingrediente base.
- El reishi (Ganoderma lucidum) era tan valorado en la antigüedad que solo el emperador podía consumirlo.
Aunque las orellanas (Pleurotus ostreatus) no tienen un rol mitológico tan fuerte, sí hacen parte de esta tradición asiática que valora el hongo como un alimento funcional y cotidiano.
En América Latina: del alimento a lo sagrado
En México, los hongos son parte esencial de la cocina tradicional, especialmente en regiones como Oaxaca, donde se consumen setas, huitlacoche y orellanas frescas como parte de guisos, moles o tamales.
Pero también tienen un uso ancestral en rituales indígenas, donde se consideran un medio de conexión espiritual. En Colombia y otros países andinos, aunque los hongos no han tenido tanto protagonismo como en Mesoamérica, el interés ha crecido en las últimas décadas, especialmente en gastronomía y agricultura regenerativa.
Dato curioso: En algunos pueblos indígenas, los hongos eran llamados “carne de la tierra”.
En Europa: tradición culinaria refinada
Países como Italia, Francia y España han utilizado los hongos durante siglos en preparaciones emblemáticas:
- Champiñones, portobellos y porcini son base de risottos, salsas, sopas y carnes.
- En Francia, se habla de la finesse de los hongos silvestres como algo culturalmente valioso.
- Los mercados europeos tienen secciones enteras dedicadas a hongos frescos y secos, especialmente en otoño.
Las orellanas son muy comunes en la cocina mediterránea por su sabor suave y su textura que absorbe salsas como pocas.
Hoy: de lo ancestral a lo contemporáneo
El auge de los hongos hoy no es solo una tendencia. Es también una respuesta a preguntas actuales:
- ¿Cómo comemos mejor, con menos impacto ambiental?
- ¿Qué alimentos nos nutren sin complicarnos la vida?
- ¿Qué ingredientes nos invitan a cocinar con intención?
Desde chefs hasta nutricionistas, desde agricultores hasta científicos, los hongos se están viendo como ingredientes del futuro, y las orellanas tienen un papel clave: son accesibles, sabrosas, cultivables localmente y fáciles de adaptar a muchas culturas culinarias.
Las orellanas también tienen historia
Cada vez que eliges cocinar con orellanas, no solo estás apostando por un alimento funcional. También estás conectando con una historia global que atraviesa generaciones, continentes y saberes.
En Bi8 Fungi creemos que cocinar con orellanas es volver a lo esencial, pero también mirar hacia adelante: hacia una cocina más rica, más consciente y más conectada con lo natural.



